domingo, 19 de noviembre de 2017

CAJAMARCA DÍA #207 (Cocinando con Vicko)

Lo sé, dije que volvería al día siguiente, pero mi nuevo trabajo de cocinera vegetariana me ha resultado tan fascinante que ha tenido toda mi atención últimamente. Pensar que busqué excusas para no aceptarlo. A fin de cuentas cuando escribí mi último post no sabía ni preparar una sopa.
Si, digo "no sabía", tiempo pasado. Pero déjenme que les cuente cómo empezó todo.

Estuve sin trabajo más de un mes, buscando por todos lados alguno con un pago justo. No debería resultar tan difícil pero lo es. Digo, si la ley dice que me pagues al mes 850 soles (260 dólares) por trabajar 8 horas diarias, no me pidas trabajar 12 horas al día por 900 soles (276 dólares). Pero así son las cosas por aquí y parece que todos están acostumbrados.

Después de mes y medio, pidiendo a Dios que me ayude a encontrar trabajo y saliendo casi todos los días a buscarlo empezaba a rendirme. ¿Sería tiempo de volver a casa? ¿Había fracasado? Decidí hacer un último intento. Oré nuevamente por un trabajo, pero esta vez fui bastante específica. Necesitaba ayuda para encontrar un trabajo de pocas horas, con pago justo, que me diera para pagar mi alquiler, mi línea telefónica y para comer sano y abundante. Y que si fuera posible, me trataran bien porque no soy muy buena bajo presión.

Fue así como al día siguiente, conversando con la tía de unas amigas, que siempre ha sido muy amable conmigo, salió el tema del trabajo. Le dije que si sabía de algo, por favor me avisará. Entonces pasó esto:

Ella: pues nosotros necesitamos una cocinera. Te puedo pagar 200 soles, no sé si te conviene.

Yo: gracias, pero no se cocinar.

Ella: no hay problema, aprendes.

Yo: ¿segura?

Ella: claro! Pero vives sola, ¿no te sabes cocinar? Además yo he visto que preparas algunas cosas para vender.

Yo: se preparar algunas pocas comidas, pero son vegetarianas. Nos es algo que le guste a la mayoría. Y lo que vendo son mermeladas y postres que si son ricos pero también fáciles.

Ella: nosotros también comemos vegetariano! Y pollo o pescado 3 o 4 veces al mes como máximo.

Yo: ehhh (no podré, debo escapar de esto)

Ella: tendrías que ir en la mañana a preparar el almuerzo y por la tarde la cena.

Yo: uy! En las tardes no podré.

Ella: mmm... No hay problema, puedes preparar ambas cosas en la mañana. Si eres rápida te tomará 2 horas.

Yo: si... Podría ser. ¿Y que desearían que les prepare?

Ella: pues ve tu lo que quieres comer y lo preparas. Se que el sueldo no es mucho pero ya no gastarías en comida y en fruta tampoco, porque puedes llevar de la que hay en la casa. Además los meses en que el negocio vaya mejor, te daré algo más que lo acordado. Si un día quieres preparar algún postre saludable solo me dices para darte dinero, así preparas para ti y para nosotros. Piénsalo y me avisas mañana.

Yo: si claro, lo pensaré.

¿Recuerdan lo que pedí? Un trabajo de pocas horas (2 horas diario si aprendía a cocinar rápido), pago justo (200 soles), buen trato (prepara lo que quieras comer, lleva toda la fruta que desees), que me de para pagar mi alquiler (90 soles), mi línea telefónica (30 soles) y para comer sano y abundante (200 soles que ya no gastaría). Pues estaba ahí, frente a mis ojos. Sabía que no podía negarme, pero ¿como iba a trabajar en algo de lo que no tenía idea?

En fin, acepté, aterrada pero dispuesta a esforzarme. Me pase un día entero viendo recetas en Youtube y Google, buscando tips sobre comida vegetariana y anotando todo lo que pudiera resultar útil.

Las dos primeras semanas he demorado 4 horas. Ahora ya logré hacer todo en 2. Por otro lado, me he descubierto disfrutando cocinar. Amo la libertad creativa que me dan. Aquí las únicas 2 fotos que he podido tomar a mi comida:


Frijoles refritos (plato mexicano) versión vegana, sopa de quinoa (en la taza porque aún no tengo platos hondos), jugo de piña y frutas.


Aloo gobi matar (plato hindú que curiosamente sabe igual al Cau cau peruano)

A mis jefes les ha gustado mi comida y solo dos veces en este tiempo me dijeron que quedó feo, lo cual me alegró porque significaba que cuando dijeron que estaba rico eran sinceros. Cuando llego a su casa ellos ya salieron, pero suelen dejarme desayuno. Los días que mi jefa está ahí me prepara algún jugo o extracto mientras cocino. Y en mi día libre me pagan para que vaya a comer al restaurante y no tenga que cocinar. Como si no bastará, estos días me dijeron que si quería otras frutas compre con el dinero que me dan y lleve a mi casa. También que cuando me ataque la migraña me tomé el día, con almuerzo y cena pagados y que esa falta no afectaría mi día libre.
Además me pidieron como favor, que cuando tenga algún tiempo libre lleve a su pequeña al cine, que ellos pagan la entrada y la canchita (popcorn), tomando en cuenta que hay divertidas películas infantiles y que mis jefes son tan geniales conmigo, definitivamente lo haré.

Así ha estado mi vida este mes. Descubriendo nuevas habilidades en un trabajo maravilloso, que me da mucho tiempo para mantenerme ocupada en otras cosas que también me importan. Mis ataques de pánico han disminuido y me siento en calma y feliz. No sé hasta cuando me necesiten en ese trabajo, pero planeo disfrutarlo mientras dure.

Eso es todo por hoy.
Nos vemos en el camino.

Y recuerda, si quieres adrenalina en tu vida pero no hay presupuesto para deportes de aventura, siempre puedes ofrecerte a realizar trabajos de los que no tienes idea mientras googleas y buscas tutoriales en Youtube.



lunes, 23 de octubre de 2017

CAJAMARCA DÍA # 180

11:13 PM

Han pasado casi dos meses desde la última vez que registre algo en este no diario. En este tiempo perdí el trabajo de limpieza en el edificio, fui a casa dos semanas, me deprimí por unos días y la venta de mermeladas se estancó. Busqué el origen de esa aparente regresión a mis inestabilidades emocionales que hace 7 años no causaban mayor estrago y lo encontré en el paulatino aislamiento al que mis múltiples y gratificantes ocupaciones me han estado llevando. Tras varios días de caminata dando vueltas por la ciudad, entendí que para no volver a ser aquella versión oscura de mi misma, debía desempolvar mi lado mas social.
Le escribí a mis padres sobre aquel momento de revelación, resultó que habían notado el problema hace un tiempo, pero estaban esperando y rogando que yo misma me diera cuenta del asunto. Creer que descubres algo y enterarte de que ya ha sido descubierto, en ocasiones como esta resulta ser la confirmación y el empuje que hacen falta.
Es así como salí con un grupo de amigos, invité a una nueva amiga a casa, y fui a cumplir con algunas de esas vanas promesas de: cualquier rato te visito. Mis descubrimientos sobre la vida social en estas tres semanas han sido:
  1. Que las conversaciones más variadas e interesantes pueden ocurrir en un comedor, entre 3 personas que comparten una mesa y disfrutan de un enorme plato de frutas con helado y yogurt griego.
  2. Que hay personas del campo de más de setenta años, con segundo de primaria a penas, llenos de historias fascinantes.
  3. Que no siempre socializar se trata de diversión y alegría. En ocasiones toca quedarse en silencio sosteniendo una mano, mientras escuchas las penas y el llanto de alguien que ve en ti a un ser confiable.
  4. Que hay días en que cuidaras de la fragilidad ajena y otros en que debes, con total certeza aceptar tu fragilidad y permitir que otro te cuide.

Así es como se han dado las cosas en este tiempo de ausencia, desempleo y caos. Pero tranquilos, he conseguido un nuevo trabajo y mañana es mi primer día. Creo que el estrés que me causan las cosas nuevas es el que me ha devuelto a ustedes. Y es que he aceptado cocinar para una familia vegetariana, lo que es genial porque amo ese estilo de comida, pero lo que no resulta en similar entusiasmo es el hecho de que yo a penas se cocinar. ¿Como llegué a esto? Espero poder contarles mañana.

Eso es todo por hoy.
Nos vemos en el camino.

Y recuerda, si tienes un ataque de pánico a las 11: 13 pm escribir no hará que se te pase, pero puede que al menos escribas algo interesante.

00:13 AM

sábado, 2 de septiembre de 2017

CAJAMARCA DÍA #129 (trastorno de ansiedad y ataques de pánico)

Para leer este post, dale play al video. La letra de esta canción encaja perfectamente.




Y volvió a mi vida, en este año lleno de altas y bajas, de días tranquilos y otros complicados, de despedidas silenciosas, de lluvias destructoras y altas temperaturas. Fueron 7 años sin su tóxica compañía. Resultó que cuando se fue, llevó consigo una copia de las llaves. Decidí cambiar la cerradura, y la forzó sin miramientos. Al parecer no puedo evitar que regrese y destruya mi paz por temporadas. El detonante de su regreso fueron las altas temperaturas del fenómeno del niño que nos atacó este año. Lo sé, fue una situación que ponía ansioso a cualquiera, pero lo mío no era tan simple y los demás no sabían como manejarlo. En especial mi mamá, a quien verme en ese estado le causaba mucha angustia y deseaba desesperadamente ayudarme. Sin embargo sus intentos resultaban siempre contraproducentes y me dolía ver la impotencia que reflejaba su rostro. Es por eso que le escribí este poema. Aunque dirigido a ella, sirve para que cualquiera que me vea así en algún momento sepa como reaccionar.


No hay nada aquí, nada lógico que desate esta angustia.
Esta taquicardia no obedece a problemas cardíacos.
Este llanto nació por decisión propia
Se autogenera, no necesita de mí.

Por eso hace lo que quiere.
Llega y me anuda la garganta,
me va dejando sin aire,
ese poco aire denso que aún no me evadía.

Yo lo estuve resistiendo

Horas (no pasa nada, no pasa nada, no cedas, respira)
Días (levántate, levántate, sonríe, no tiene que pasar hoy)
Semanas (lo ves, no fue tan difíc... Boom!)

Esto es por nada te lo aseguro.

Es un llanto que se autogenera.
Destruye todo y no le hacen falta motivos.
Puedo acabar con el si te vas,
si me dejas sola para recuperar el aire que me quitó,
si no vienes a intentar cuidarme porque me haces más frágil
y lo vuelves más fuerte, más grande,
si no me preguntas nada, porque seré difícil,
lastimaré si hablo o si me quedo callada y yo odio lastimar. 

Sola y nada más


No temas,
no pienses que volvemos al pasado,
es circunstancial,
es este verano,
es el fenómeno del niño.


Eso es todo por hoy.
Nos vemos en el camino.

Y recuerda, si tienes algún problema emocional dile a los demás lo que esperas de ellos. No hay forma de que te lean la mente. A menos que estés con el profesor X (Charles Xavier), el si podría.

jueves, 10 de agosto de 2017

CAJAMARCA DÍA #106 (esta tarde vi llover)

Atrapada en mi cuarto por la lluvia repentina de esta tarde, recordé algo que escribí poco después de mudarme y que olvidé compartir con ustedes. Aquí se los dejo con fondo musical incluido.





Dijeron que debía encontrarme a mí misma, así que empecé a viajar. Aunque a veces pienso que debí irme directo a las nubes.
El caso es que no se como funciona para otros, pero yo salgo a encontrarme todos los días y los resultados son diversos.
Hoy por ejemplo me he encontrado dos veces.
Hace un rato, dentro de cinco minutos de lluvia y caminando por el barro.
Luego, escuchando un ukelele y con los rayos de sol colándose hacía mi cama, abrigando mi pereza.
Mañana quién sabe.

Eso es todo por hoy.
Nos vemos en el camino.

Y recuerda, si estás pensando salir a encontrarte un paraguas nunca está de más.

miércoles, 9 de agosto de 2017

CAJAMARCA DÍA #105 (la casa de los pinceles)



La primera vez que vi aquella casa fue un viernes por la mañana. Aunque idéntica a las anteriores, algo en ella hizo que caminara más lento para observarla. Y la ausencia de cortinas no me ayudaba mucho a resistir la tentación. Claro que estaba lista para acelerar el paso si corría el peligro de ser descubierta. 
En aquellos pocos segundos, vi una guitarra, un estante con libros y... un tocadiscos? Funcionara o no, las personas con tocadiscos están en peligro de extinción. Quería regresar y asegurarme de haber visto bien, pero mi indiscreción tiene límites. 
Seguí caminando, y cuando ya estaba alejándome volví mis ojos hacia ella y levanté la mirada hacia el segundo piso. Las ventanas nuevamente me revelaban sin miedo pedacitos de aquel hogar, caballetes y pinceles asomaban haciendo mi intriga aún más grande. ¿Son pintores? ¿son músicos? ¿son ambos? y ¿por que al igual que yo no usan cortinas? ¿También les falta presupuesto?
Así pasaron días y semanas, empezaba a olvidar aquella curiosa casa hasta que vino a visitarme Mayra de 16 años, e hija mayor de una familia que me ha adoptado desde que llegué aquí. Ella, y sus tres hermanas son felices dibujando, pintando, observando puestas de sol desde la azotea, o caminando por el campo. Es esa sensibilidad hacia la belleza, el arte y la naturaleza la que me hace sentir tan a gusto en su compañía a pesar de tener yo 28 años. Fue entonces cuando le conté sobre la casa de los pinceles. ¿Quieres verla? pregunté, y tras un rotundo y sonriente si, nos fuimos. De pronto estábamos ahí, no demasiado cerca esta vez, lo suficiente para mirar de reojo aquel segundo piso y sonreír ante la idea de tener a tan solo unos metros, uno o más seres excepcionales. Sin embargo, las posibilidades de confirmarlo eran tan altas como las de mirar hacia mi ventana justo cuando pase una estrella fugaz.

Así que nuevamente aquella casa se nos fue olvidando. Pasaron días, semanas, incluso una noche ya en la cama, mientras hablaba por teléfono giré hacia mi ventana y vi pasar una estrella fugaz. Fue así hasta la noche del martes 1 de agosto, cuando al revisar las sugerencias en mi Facebook de trabajo con un ojo abierto y el otro cerrado, me topé con un pintor que ofrecía visitas a su taller. Entré a la página, bastó ver un par de fotos para dar uno de los ME GUSTA más certeros de mi vida digital.



Seguí viendo y entonces me detuve en las fotos del taller, no tenía cortinas. ¿Será posible? No lo creo. Minutos después la foto de una sala donde el pintor tenía una guitarra y en el fondo se veía un estante con libros y un tocadiscos me llevó inmediatamente a aquel primer recuerdo. Hice captura de pantalla y emocionada se la envié a Mayra.

La misteriosa casa de los pinceles estaba abierta para nosotras con tan solo una cita. Mayra se encargó de hacer el contacto. A pesar de todo aún tenía dudas, pero al buscar la ubicación del lugar el resultado fue contundente, menos de 5 minutos a pie según Google maps. Cita confirmada para el día lunes a partir de las 5:00 PM.

El día llegó, la emoción de Mayra superaba la mía que ya era bastante. Era de esperarse, la pintora es ella. De pie ante la puerta nos miramos sin poder procesar aún lo que estaba ocurriendo.

Nos abrió Sofía y sus grandes ojos verdes, los cuales luego vi en más de una de las obras del artista.


Subimos, si, subimos al segundo piso. Se abrió aquella puerta y el destello de colores me envolvió en un estado de realismo mágico.

El caballete y los misteriosos pinceles!




Me encanta!




Uno de los que más me gustó.

Hermosa representación de Ima Sumac.



Posavasos, idea de Sofía.

Bocetos



Joan Alfaro el pintor y Sofía, eran junto a sus pequeños (solo conocimos a uno) los excepcionales habitantes de aquella casita. Creo que percibieron nuestra honesta admiración hacia el trabajo que se realizaba ahí, que hasta nos hicieron un recorrido por el primer piso, por aquella sala sin cortinas dónde un estante con libros y un tocadiscos me hicieron un guiño que yo les devolví con una sonrisa por las imposibilidades que en ocasiones se hacen posibles y palpables. 

;)

La ventana indiscreta.
Joan y Mayra, si, tiene 16.
Eso es todo por hoy.
Nos vemos en el camino.

Y recuerda, si tu casa no tiene cortinas no me culpes por mirarla.

Las obras originales de Joan Alfaro se encuentran en Lima.
Informes:

Página Web: www.joanalfaro.pe

Contacto TallerJoanAlfaro: 991075192
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